
"Si pienso me pongo triste"
Pablo Barrientos se lamenta porque se rompió cuando estaba en un gran momento. "Ojalá vuelva igual", pidió.
Entró a la sala de conferencias con la muleta que lo ayuda a cuidar su pierna derecha. Y enfrentó, sentado frente al micrófono, a las cámaras y los grabadores, cargando la bronca y el dolor sobre los hombros. "La verdad es una tristeza enorme. Pero ya está, pasó, me tocó a mí, y ahora ya tengo que pensar en lo que viene". Pablo Barrientos estuvo junto a sus compañeros, al cuerpo técnico y Rafael Savino, antes de hacer catarsis frente a la prensa.
"Me sentía muy bien por cómo venía jugando. Eso mucho no lo quiero pensar, porque si pienso me pongo triste o vuelvo a lamentarme. Estaba bien. Lo único que tengo en la mente es en que cuando vuelva, siga jugando como lo estaba haciendo. No quiero pensar mucho en lo que podría haber pasado si no me hubiese lesionado. Hay un montón de cosas que me hacen mal".
El Pitu recordó lo que vivió cuando, enfrentando a Estudiantes el domingo, su pierna derecha quedó clavada en el césped: "Sentí un ruido y me di cuenta, pegué un grito y cuando me tranquilicé y llegué al vestuario, supe que algo no estaba bien". Ahora, esperan los resultados de la resonancia magnética para saber si el menisco también se encontró afectado por la lesión. Y a principios de la semana siguiente sería operado por la rotura del ligamento cruzado anterior.
El futuro de Barrientos es incierto, ya que la posibilidad de seguir en San Lorenzo después de este torneo es una incógnita, y se asume que se perderá lo que resta del Clausura. "Antes de que me pasara esto, siempre dije que ojalá pudiera tener un buen sueldo acá hasta que termine mi carrera", confesó el volante. "Pero no sé lo que piensa la gente de Rusia, si quieren que vuelva... espero hacer la recuperación acá". Además, opinó sobre la probable llegada de un refuerzo para reemplazarlo: "Ojalá sea el Pipi".
Diario Olé 24/02/09
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